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El mercader veneciano Marco Polo, su viaje al Imperio del Gengis Kan. El año citado fue apresado y encarcelado por los genoveses. En su conocida obra La descripción del mundo, cuenta que quien parte de Cherman cabalga siete jornadas por un camino muy abrupto. A lo largo de las tres jornadas de marcha no se encuentra agua sino verde como la hierba, salada y amarga. Por tal motivo se lleva bebida para todo el camino.
Durante, estas tres jornadas no se encuentra morada alguna, pues todo es desierto y gran sequedad, no hay animales, pues no hallarían con qué alimentarse. Al cabo de estas tres jornadas se encuentra otro lugar, que tiene una extensión de cuatro jornadas sin que tenga otra diferencia con las tres jornadas anteriores salvo que se encuentran onagros. Durante miles de años, el hombre ha contado con tres formas de satisfacer las necesidades de comer, beber y dormir fuera de su residencia permanente:
• Cargar con las provisiones (avituallamientos o viáticos).
• Aceptar la hospitalidad de los pueblos que encuentra en su itinerario.
• Apropiarse (pacífica o violentamente), de los recursos que encuentra.
Es verosímil, que en el pasado las necesidades de servicios hospitalarios fueran satisfechas con alguna combinación de los tres métodos. Las religiones más evolucionadas propiciaron entre sus seguidores la virtud de la hospitalidad con los forasteros. De esta solución cabe esperar una oferta suficiente mientras la demanda es insignificante.
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